Si consigues una manicura impecable con un frasco y un pincel en ambas manos, sin retoques, quizá no necesites cambiar. Para muchas personas, el pincel carga demasiado producto, el esmalte llega a la cutícula y la segunda mano resulta más complicada. Un rotulador cambia varios aspectos concretos de la aplicación.
1. La precisión
Un pincel distribuye una gota de esmalte que debes guiar. La punta de un rotulador dibuja una línea y se detiene donde tú paras. Por eso resulta más fácil controlar el borde junto a la cutícula y trabajar con la mano menos hábil. El rotulador de uñas Elera permite aplicar el color con unos pocos trazos.
2. Los retoques
Con un frasco, a menudo terminas repasando los bordes con un bastoncillo y quitaesmalte. La punta precisa del rotulador ayuda a reducir esos retoques y a mantener el color dentro de la uña.
3. El secado
Por sí solo, el color se seca al aire en unos minutos, como un esmalte convencional. Dos capas finas se secan mejor que una gruesa. Con el kit de larga duración, aplica el Top Coat UV sobre el color seco y cura durante dos minutos bajo la lámpara para sellar el acabado.
4. Dos opciones de duración
Solo, el rotulador dura unos días, una opción práctica si te gusta cambiar de color. Con el Top Coat UV y la lámpara, el color queda sellado y puede durar hasta dos semanas. Elige la rutina según el acabado y la duración que busques.
5. El rendimiento
Un rotulador rinde aproximadamente entre 20 y 25 manicuras. La aplicación por trazos permite dosificar la cantidad, sin recargar continuamente un pincel.
6. La fórmula
El rotulador Elera tiene una fórmula a base de agua, sin HEMA ni TPO y prácticamente sin olor. Puedes consultar la lista completa de ingredientes en cada ficha de producto.
Lo que sigue siendo importante
- Empieza con las uñas limpias y secas.
- Aplica capas finas.
- Evita restos de aceite y capas demasiado gruesas, que pueden provocar burbujas.
Cuál elegir
Si lo que te cuesta del esmalte es controlar los bordes y limpiar los excesos, el rotulador facilita esa parte de la rutina. Si disfrutas del pincel y te resulta cómodo, puedes seguir utilizándolo. Para probar, empieza con un tono que sepas que vas a llevar, como Cherry o Nude, o elige cinco en el pack de uñas.

